jueves, 24 de junio de 2010



Contra todo y contra todos

Catriel Ortega
Presidente de la Juventud Federal.

El 28 de junio se cumple un año de la pelea
electoral más imponente que recuerde nuestra provincia de Santa Fe, pelea que impuso como único vencedor a Carlos Alberto Reutemann frente a todos los aparatos habidos y por haber.

Por Catriel Ortega.

Léase Estado nacional y sus millonarios recursos; Estado provincial y sus inescrupulosas mentiras; y los estados municipales de Rosario y de Santa Fe con sus estructuras burocráticas y financieras al servicio del adversario circunstancial: Rubén Giustiniani.

Tras una extensa campaña de difamación permanente que no registra precedentes en nuestra provincia, llegó el día de la elección.
El panorama no era el más alentador, muchos compañeros habían comprado el buzón de la derrota que hacía varios meses el socialismo venía intentando vender en cómodas cuotas.
Las miradas de la prensa nacional estaban situadas de manera intensa en esa elección, puesto que se aseguraba que la misma consagraría a quien resulte el más votado como candidato presidencial.

Las operaciones políticas estaban al orden del día, sólo hay que recordar la placa roja de un famoso canal de televisión afirmando la victoria del Frente Progresista a las seis de la tarde, información de la que se harían eco minutos después, la mayoría de los canales nacionales de televisión.

Es así que desde la Juventud Federal luego de terminar de fiscalizar durante toda la jornada el acto electoral, nos planteamos la necesidad de viajar hacia la ciudad de Santa Fe para ir a dar nuestro apoyo incondicional al senador Reutemann en cualquiera de los escenarios posibles, festejar la tan ansiada victoria de la cual estábamos convencidos, o en el peor de los casos, ponerle el pecho a las balas y acompañar la derrota sin ningún tipo de especulación, sin esperar la confirmación del resultado positivo, apostando el todo por el todo, defendiendo nuestra camiseta y nuestras ideas en las buenas pero por sobre todas las cosas en las malas.

Al llegar al local de la calle San Jerónimo con los compañeros de la Juventud Federal inmediatamente desplegamos nuestras remeras y banderas acompañando el desembarco con la alegría de quien se siente vencedor absoluto, entonando todo tipo de canciones referidas a la inminente victoria que se acercaba y contagiando al resto de los presentes que poco a poco se fueron convenciendo de que la mentira socialista se desmoronaba.

Las horas pasaron, la realidad fue superando a la ficción, los números empezaron a demostrar lo que quienes habíamos militado en la campaña de punta a punta percibíamos a diario en las calles de cada rincón de la provincia, Carlos Alberto Reutemann una vez más era el hombre más representativo de la voluntad de los santafesinos, le guste a quien le guste, le cueste a quien le cueste, contra todos y contra todo.
Fuente: SM
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